Un joven de 22 años identificado como Luis Ernesto L. H. fue asesinado por su propio hermano de 17 años, luego de enfrascarse en una discusión, presuntamente originada por una disputa por el juego de celular Free Fire, en el municipio de Gutiérrez Zamora.

De acuerdo por lo relatado por familiares, el presunto homicida de nombre Alexis "N", comenzó una discusión con su hermano mayor, debido a diferencias surgidas por el juego de disparos Free Fire, disponible para plataformas móviles.

La discusión subió de todo y de un momento a otro el hermano menor tomó un cuchillo con el que atacó al mayor, causándole heridas que le provocaron la muerte minutos después.

Los familiares retuvieron al menor mientras solicitaron la presencia de elementos de la Policía Municipal, quienes al arribar confirmaron la muerte de Luis Ernesto. El joven estudiante quedó tendido en la sala de su casa .

Se desconoce si la pelea surgió por no ceder el teléfono para jugar o si el hermano mayor venció a su hermano dentro de una partida, sin embargo, la discusión entre ambos salió del entorno virtual y terminó en tragedia.

Los policías acordonaron la casa, mientras el menor agresor fue puesto a disposición de las autoridades. Asimismo, llegaron peritos ministeriales al domicilio ubicado en la calle Flores Magón de la colonia Hidalgo, de este municipio de Veracruz.

Personal de la Fiscalía Regional con sede en Papantla, ministeriales y criminalistas iniciaron las diligencias correspondientes y ordenaron el levantamiento del cuerpo para ser enviado al SEMEFO.

 

Free Fire en la mira del gobierno

El mismo juego causante del asesinato se encuentra bajo el escrutinio de las autoridades federales, debido a un caso de secuestro ocurrido por medio del sistema de chat del juego Free Fire, en el municipio de Santa Lucía del Camino, Oaxaca.

De acuerdo con lo narrado por el subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja en la conferencia mañanera del 20 de octubre, tres menores de edad fueron contactados por dos personas que se hacían pasar por jugadores de Free Fire.

Tras entablar amistado con los perfiles anónimos, los jóvenes fueron cooptados por estos dos usuarios identificados como "Rafael" y "Miriam", quienes les prometieron un salario de varios miles de pesos por trabajar como halcones del crimen organizado.

Los tres menores fueron trasladados a la ciudad de Tlacolula, en el mismo estado, en donde fueron retenidos por una banda delincuencial. Asimismo, las autoridades de la Policía Cibernética lograron dar con los menores también por medio del juego.

Los menores fueron convencidos de unirse al crimen organizado presuntamente debido a la afinidad por las armas y la guerra que el juego Free Fire inculca en sus jugadores.

Pese a que en las plataformas PlayStore de Android y Appstore de Apple el juego está marcado para mayores de 18 años, no existe una restricción que impide a menores instalarlo y jugarlo, llevando a los jugadores a un contexto de violencia.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador opinó sobre este caso y exhortó a los padres a poner mayor atención a sus hijos e hijas, sobre todo si se trata de videojuegos u otros contenidos violentos que puedan alterar la percepción de los menores.