A raíz de la disculpa pública que ofrecerá la Universidad Veracruzana (UV) a la doctora en Filosofía, Remedios Álvarez Santos, activistas y estudiantes plantearon que el caso sentará un precedente para atender las denuncias pendientes en todos los campus de la máxima casa de estudios.

El hecho da confianza a estudiantes y catedráticas para que el resto de las quejas que se han presentado y siguen en trámite sean atendidas y haya sanción contra los responsables, coincidieron Nancy Torres Castañeda y Jimena Rodríguez Morandín, vocera de la Colectiva Colmena Verde y representante de la Unidad de Género de la Facultad de Filosofía, respectivamente.

La catedrática del área de Humanidades, Remedios Álvarez Santos denunció durante 11 años hostilidad, críticas sin fundamento y burlas de un grupo de profesores de la facultad de Filosofía, quienes comenzaron a hostigarla cuando obtuvo una plaza de tiempo completo.

 

 

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación luego de que se acreditó que los profesores Félix Aude Sánchez, Enrique Sánchez Ballesteros, Víctor Rosales Osorno, Angélica Salmerón Jiménez, Vanesa Salas y Ramón López, acosaban a Remedios Álvarez.

La CNDH pidió a la UV ofrecer una disculpa pública y la reparación integral del daño, incluso, incluir a la académica en el Registro Estatal de Víctimas. El 24 de noviembre se realizará un acto protocolario en el que el rector Martín Aguilar Sánchez se disculpará a nombre de la institución.

 

 

En entrevista con E-Consulta Veracruz, Remedios contó cómo su preparación académica –una maestría en Humanidades, un doctorado en Filosofía y un posdoctorado en Filosofía- fue motivo de discriminación y advirtió que ese fenómeno se replica en otras áreas de la UV.

El acoso en la Universidad, explicaron Nancy Torres y Jimena Rodríguez, sigue vigente, y aunque se conocen los casos pocas alumnas denuncian pues son escasas las acciones para sancionarlo o erradicarlo, incluso, se revictimiza a las integrantes de la comunidad universitaria.

Para las entrevistadas, hay casos en unidades de género de la UV -organismos que se crearon en los cinco campus universitarios y son dirigidas por hombres o mujeres- que no son tratados con sensibilidad, ni apegados a los protocolos para atender casos de acoso, hostigamiento o violencia.

 

Disculpa pública será el parámetro para otros casos

La colectiva Colmena Verde considera un gran avance que la doctora en Filosofía Remedios Álvarez Santos haya marcado un precedente, pues es la primera vez que la UV asumirá una recomendación de la CNDH y ofrecerá una disculpa pública a la académica.

Nancy Torres Castañeda, vocera de la colectiva, celebró la disposición del rector Martín Aguilar Sánchez de cumplir con la recomendación, sin embargo, dijo, es importante dar seguimiento al caso para que no solo quede en una disculpa, sino que se den las condiciones laborales favorables para las académicas.

 

 

“Es un precedente, sobre todo porque hay situaciones dentro de la UV y en otros espacios educativos en donde se sigue violentando a las mujeres, alumnas y catedrática. Esto si lo vemos como un punto de referencia y como un antecedente; al hacerlo público, podemos ahora basarnos en ese precedente”.

 

La activista comentó el rector ha mostrado apertura de reunirse con activistas y feministas dentro de la Universidad. Optimista, consideró que hay la disposición e interés de organizar y atender temas de violencia, violencia de género y de la propia academia.

Es lamentable que Álvarez Santos haya recurrido a la CNDH para obligar a garantizar los derechos de las mujeres, pues la propia UV no atendió, ni lo resolvió la queja que se presentó en diferentes instancias.

Ante ese escenario, es evidente que las mujeres deben seguir alzando la voz y exigir justicia para que se logre un cambio en todos los contextos, en especial en el ámbito laboral.

 

Esto lo vemos como un acierto, no lo vanagloriamos, más bien es lo mínimo que debió haberse hecho desde un principio (…) habrá que estar muy pendiente, porque no es el único caso que existe, por lo que esto (la disculpa) debe ser un precedente para los casos que se han denunciado. En Veracruz-Boca del Rio hay varios casos de acoso y violencia sexual”.

 

Torres Castañeda confirmó que los protocolos de la UV son válidos, pero se deben vincular con la Ley General a una Vida Libre de Violencia y con el Instituto Veracruzano de la Mujer y de los institutos municipales, pues la primera instancia a la que acuden las mujeres.

Además, se deben implementar jornadas de información en todas las facultades, contar con violentómetro, y socializar la información sobre qué hacer cuando una alumna o catedrática es hostigada o acosada.

Actualmente hay unidades de género en las facultades de las regiones de la UV, sin embargo, es algo que solo se queda en lo interno, en ocasiones interviene el sindicato, y los titulares suele revictimizar a las jóvenes, hay unidades con hombres al frente.

 

Universitarios no denuncian, porque no hay personas sancionadas

Jimena Rodríguez Morandín, estudiante de Filosofía de la Universidad Veracruzana (UV), planteó que es desalentador lo tardado del proceso ante una denuncia de acoso o de violencia, no sólo al interior de la comunidad universitaria, sino en la entidad.

 

“Me sorprende un poco el hecho de que se vaya a dar una disculpa pública (…) esto va a ser un precedente en la manera en cómo se van a atender los problemas de este tipo”.

 

 

El año 2020 se formalizó la coordinación de la unidad de género den la Facultad de Filosofía, que se vinculó a los estudiantes que nombraron a sus representantes, y ellos son quienes tiene acceso a los reglamentos y protocolos de violencia, acoso o abuso.

La también representante de la Unidad de Género de la Facultad de Filosofía detalló que es muy difícil que se les dé seguimiento a las denuncias, “tenemos comunicación todos los representantes de todo el Estado y hemos tenido que recurrir a firmar de apoyo entre sedes, porque es difícil que se atiendan las quejas”.

Calificó como “aparentes” las opciones que tiene para presentar denuncias pues, aunque se presenten quejas no tiene respuesta, lo que genera desilusión y poca fe de que los temas tendrán una solución favorable para las víctimas.

La estudiante planteó que el caso de la doctora Remedios es un ejemplo, pues es sabido que al interior de las facultades hay muchos casos de acoso y violencia hacia las mujeres, pero ante la falta de atención es con “furia” en las marchas, como se busca visibilizar el fenómeno.