Oteapan, Ver. – En 2017, Francisco Javier Hernández Gómez tuvo la inquietud de emprender un negocio poco común en su tierra natal: Oteapan, pueblo sureño con menos de 30 mil habitantes.

Jony, como le conocen en el pueblo, concluyó sus estudios en administración de empresas a los 25 años.  Sin embargo, él quería emprender, así que observó en sus alrededores y vio una oportunidad en la serigrafía; pocos negocios daban este servicio para entonces. 

 

 

Con el apoyo de sus padres y ahorros compró sus primeros equipos y herramientas y adaptó su local en una casa, en la calle Vicente Guerrero de la colonia El Rincón. Así nació “PixelArt” o arte en pixeles: impresiones digitales a gran formato y sublimación en diferentes productos personalizados como gorras, playeras, tazas, termos y demás productos.

 

 

“Comencé con ventas a personas conocidas que después se hicieron nuestros clientes y que poco a poco nos recomendaron; después de algunos meses comenzaron a buscarnos algunos negocios y empresas que hoy seguimos trabajando”, narra el joven con 29 años en la actualidad.

 

Las redes sociales y su astucia para la administración de empresas ayudaron a que Jony comenzara a ofrecer más variedad de artículos y así llegó a más clientes. “No tengo la carrera de diseño, pero con el paso del tiempo y aunque nadie me dio un curso aprendí lo que veía en internet y de otras personas”, detalló.

 

Después de tres años llegó la mala racha por la pandemia

Apasionado por la música y el diseño, no dudo en perfeccionar sus imágenes e impresiones, lo que lo llevaron a ser el negocio más consolidado en el municipio de Oteapan, donde cada vez atraía más clientela.

Pero en 2020 comenzó una mala racha con la llegada de la pandemia del covid-19. Con la suspensión de fiestas dejó de elaborar recuerdos sublimados; sin reuniones presenciales tampoco vendía tazas o lapiceros serigrafiados; las playeras y gorras con imágenes y textos, también dejaron de ser pedidas por sus clientes.

 

 

“La verdad sí fue difícil porque las ventas cayeron y cuando agudizó la contingencia fue lo más crítico; lo que nos ayudó a subsistir fue que decidimos mantener nuestros precios, aun cuando subió la materia prima; ahorrando en lo que no sea de primera mano, pero sobre todo siempre estar a disposición del cliente”, indicó.

 

El programa “Jóvenes Construyendo el futuro” fue un gran aliado para que Jony pudiera conservar a sus tres empleados, quienes no lo abandonaron y juntos diseñaban e imprimían sin importar que la carga de trabajo disminuyó.

 

Buen Fin podría ayudarnos a mantenernos

Jony asegura que la pandemia le dejó un gran aprendizaje, sobre todo en la administración de su negocio, pues presume haber sobrevivido a una de las peores crisis económica, donde no niega que en ocasiones le tocó poner de su bolsillo sin ganar un solo peso.

 

 

Al llegar El Buen Fin 2021, Jony decidió ofertar un 20 por ciento de descuento en todos sus productos, pues asegura que es una excelente oportunidad para recuperar a los clientes que perdió y, porque no, ganar otros.

 

“Espero que nos ayude el Buen Fin, estamos esperando estas fechas para incrementar nuestras ventas con estas promociones, quizá no tener grandes ganancias, pero sí ayudarnos a mantenernos”, aseguró.

 

Las puertas en “PixelArt” están abiertas en espera de clientes, Jony espera que con las fiestas decembrinas situación mejore y la pandemia quede reducida a un simple aprendizaje.