Paola Landa no se lo pensó dos veces e invirtió en el negocio que tiene junto con su socia en plena pandemia y ahora buscan aprovechar el Buen Fin.

 

“Cerré tres meses y luego dije ‘¿qué hago?, no me puedo quedar con los brazos cruzados’”.

 

 

Su negocio, un salón de belleza, se reinventó cuando llegó el covid-19, pues la empresaria supo entonces que muchas personas, confinadas por largo tiempo, empezaron a salir y querían tomarse fotos de los sitios que visitaban.

Así, de ser un salón “sencillo” como ella misma le llama, vino el cambio para crear un sitio lleno de color, incluso con un columpio para hacer sentir mejor a sus clientas y rebautizó el local como “Colors Beaty”.

 

“Así vienen a tomarse la foto y ven nuestro trabajo y ya luego no van a regresar por la foto sino por nuestro trabajo y la verdad nos funcionó muy bien”.

 

 

La emprendedora recuerda que pasó por momentos complejos cuando debió cerrar su negocio que apenas lleva dos años a flote.

Afortunadamente, llegó su socia en el momento adecuado. De su clienta, pasó a ser su socia y ella le propuso invertir más capital, pero no era solo eso. Paola dice que quería darle una nueva vista a su salón: “hacer las cosas bien, y con arquitecta y toda la cosa”, dice.

Cuenta que lleva seis años realizando trabajos que tienen que ver con la belleza, pues desde pequeña fue uno de sus sueños, aunque su familia se oponía.

 

“Mi familia me decía que esto no es carrera, que estudiara otra cosa. Y la verdad siempre me aferré y dije ‘con ustedes o sin ustedes yo lo voy a hacer’ y empecé a domicilio para darme a conocer y ya cuando vi que era muy difícil moverme, dije: ‘ya es momento de abrir mi salón’”.

 

 

Paola Landa dice que es fan de su propio trabajo y para ello puso en marcha diversas promociones para este Buen Fin.

Para llegar a esta conclusión, se puso a pensar qué podría empezar a ofrecer, pues la competencia en ese rubro es alta y hay una cantidad considerable de servicios que, admite, no puede abarcar del todo.

 

“Yo no le hacía a la keratina hasta que encontré un proveedor y dije bueno; la verdad ha ido muy bien con eso y las clientas regresan por su retoque”, sostiene.

 

“Del 11 al 17 de noviembre pusimos nuestras promociones del Buen Fin: metimos la keratina japonesa que es una intermedia, esa te lo alacia en 80 por ciento, 85 y esa la tenemos en 600 pesos, ya el extralargo cobramos 100 pesos más.

 

 

 

“Tenemos la keratina alemana que esa lo alacia un 99 por ciento y normalmente la tenemos en mil pesos. Ahorita por el Buen Fin la tenemos en 700 e incluye corte”, dice.

 

Paola y su socia están contentas. Ven más movimiento en su negocio desde septiembre y aunque estas fechas son especiales, pues no coinciden con el aguinaldo o incluso la quincena y el problema de la pandemia continúa, está convencida que tendrá buena clientela.

Lo anterior, máxime que en su salón de belleza ha adoptado medidas de seguridad para evitar contagiarse de coronavirus no solo ella, sino sus mismas clientas.

 

“Nunca me quito el cubrebocas y me lavo las manos. Desinfecto todo. No me gustaría dar una mala imagen porque no me gustaría que dijeran después de tanto esfuerzo ‘ahí me fui a contagiar de covid’”.

 

Finalmente, Paola enfatizó que, si bien sus promociones tienen validez en estas fechas, también está abierta la posibilidad de aprovecharlas con el mismo costo aunque se realicen en una fecha posterior.

“Se vale, está bien apoyarnos entre todos. Ellos me están dando trabajo y yo con la misma puedo apoyarlos en eso”.