Jesús Carranza, Ver. – En su segundo día en territorio veracruzano, personal del Instituto Nacional de Migración (INM) ofrecieron a los integrantes de la caravana de migrantes “Libertad, Dignidad y Paz” un año de ayuda humanitaria a través de diversos programas federales, sin embargo, ante el temor de ser deportados la mayoría rechazó la propuesta.


El contingente formado por más de 500 extranjeros descansó este miércoles 17 de noviembre en el municipio de Jesús Carranza, aunque dejaron la comunidad de Suchilapa que fue por donde ingresaron, algunos pedían dinero a los automovilistas que transitaban sobre la carretera que conduce a Acayucan.


“Fuera, fuera, nos van a engañar”, gritaban los migrantes al personal de Grupo Beta quienes llegaron después del mediodía.


De acuerdo con lo informado, la ayuda incluye la entrega de un permiso para transitar libremente en México durante un año, con la oportunidad de ser empleados y recibir un pago correspondiente.


No queremos que nos regresen a nuestro país: Williams migrante hondureño


Muy pocos migrantes son los que aceptaron la ayuda, por lo que varios optaron por retirarse de Jesús Carranza ante la presencia del personal del INM.


En el grupo se encontraba Williams de 23 años, procedente de Honduras, asegura que después de varias semanas están cansados y transitan sin dinero; el joven tiene una lesión en la pierna izquierda.


“La verdad si andamos muy cansados, pero necesitamos que nos ayuden y que no nos vayan a engañar y nos regresen a nuestro país, porque sí vamos cansados y cagados (con temor), solo eso queremos, que nos ayuden”, expresó el joven hondureño.


Vestido con pantalón mezclilla y camisa gris, además de una gorra color azul, asegura que cada día es más difícil avanzar a pie, por lo que pide a las autoridades mexicanas la oportunidad de seguir avanzando a la frontera norte.


En un video que este medio obtuvo se observa cómo decenas de migrantes lograron detener un tráiler y su conductor les permitió subir en la plancha, el camión iba vacío con dirección a Acayucan, por lo que el personal de migración nada pudo hacer para detenerlos.


Más de cien personas de todas las edades, lograron subir a la unidad y así continuar con su ruta, en donde algunos se van quedando y otros se apartan del grupo.