La dosis de inmunización para evitar las molestias y enfermedades causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH) está rodeada de mitos y mentiras desde que inició su aplicación, la cual tiene más ventajas para la salud de las personas que desventajas.

 

¿QUÉ ES EL VHP?

Para iniciar, el Virus de Papiloma Humano es muy común entre la comunidad que causa infecciones de tipo genital, bucal y de la piel.

Hay varios tipos de este virus, la mayoría de estos son benignos no causan ningún tipo de infección o síntomas, sin embargo, algunos de las variantes causan verrugas genitales, así como cáncer cervical, vaginal, de la vulva, pene, ano y garganta.

Este virus se transmite a través del contacto íntimo de piel a piel o sexual, por lo que el preservativo no protege el contagio en su totalidad.

Algunos investigadores aseguran que todas las personas contraerán al menos un tipo de VPH en algún momento de sus vidas, pero la mayoría de infecciones desaparecen por sí solas en 2 años.

 

LA VACUNA CONTRA VPH

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) ha aprobado tres vacunas para la prevención de la infección por VPH: Gardasil, Gardasil 9 y Cervarix; los tres biológicos protegen de la infección por los tipos 16 y 18 de VPH, dos de los virus del papiloma humano de alto riesgo que causan cánceres.

Las vacunas contra el VPH son altamente eficaces para prevenir la infección por los tipos de VPH, además, puede prevenir más del 90 por ciento de los cánceres causados por el virus.

La Organización Mundial de la Salud recomienda administrar las dos dosis de la vacuna con intervalo de seis meses entre ellas, pero también hay vacunas monodosis. La persona debe recibir las dos dosis recomendadas para estar protegida.

 

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¿A QUIÉN Y CUÁNDO SE APLICA LA DOSIS?

Las vacunas están aprobadas para aplicarse desde los 9 años o en una edad posterior de la adolescencia; usualmente, vacunan a las niñas cuando cursan el quinto año de Educación Básica o a las que tienen 11 años para protegerlas contra cáncer cérvico-uterino.

Esta inmunización puede aplicarse hasta los 26 años, sin embargo, se consigue una mayor eficacia si se administra antes de mantener relaciones sexuales.

Al principio la vacuna se aplicaba a niñas, ya que el VPH tiene relación directa con el cáncer de cuello de útero, pero los estudios recientes confirmaron que este virus también está asociado con el 84 por ciento de los cánceres anales, al 70 por ciento del vaginal, al 47 por ciento del de pene, 40 por ciento del vulvar, y 36 por ciento de los orofaríngeos; por lo que también vacunan a los niños en algunos países, como Australia.

 

REACCIONES A LA VACUNA

Las personas que reciben la vacuna pueden presentar dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la inyección; así como tener fiebre o dolor de cabeza.

Desmayos, mareos, cambios en la visión o zumbidos en los oídos podrían ser otros efectos secundarios de la dosis contra el VPH. Asimismo, existe una posibilidad muy remota de que una vacuna cause una reacción alérgica grave, otras lesiones graves o la muerte.

 

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VERDADES DE LA INMUNIZACIÓN

La vacuna no previene otras infecciones de transmisión sexual (ITS) ni es un método anticonceptivo.

El uso de preservativos puede reducir la probabilidad de contraer la infección si se usan desde el inicio de las relaciones hasta el final y en todas.

No se vacuna únicamente a las mujeres, pero la OMS recomendó dar prioridad a las mujeres, puesto que el cáncer cervicouterino es una de las principales causas de las mujeres.

 La vacuna contra el VPH no acelera el proceso de la enfermedad del cuello uterino, esta es profiláctica, es decir, sirve para la prevención de la infección producida por VPH oncogénico y por lo tanto, previene la presencia de cáncer.

Con información de la OMS, FDA, Healthy Children.

 

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