Orizaba, Ver.- Por temor a una redada, alrededor de 600 migrantes decidieron dormir en el Parque de la Alameda “Francisco Gabilondo Soler” del municipio de Orizaba.


Niños, mujeres y hombres de Honduras, Guatemala, El Salvador, Haití, Nicaragua y Venezuela prefirieron dormir con casas de campaña en este parque público a instalarse en el Complejo Deportivo de Orizaba Sur porque se corrió el rumor de que podría tratarse de una trampa, expresó el alcalde Igor Rojí López.


En este parque acamparon con la vigilancia de elementos policíacos y con el servicio de baños públicos para que pudieran asearse y descansar para continuar su camino la mañana de este lunes 6 de diciembre.

 

En su camino por la autopista de Nogales hacia la ciudad de Puebla se observan madres que llevan a sus hijos en brazos o en carriolas, adultos mayores que ya no aguantan caminar más y son empujados en un carrito de supermercado. 

 

Algunos piden “aventón” en las bateas de camionetas, y algunos otros dicen que no los dejan subirse a las plataformas de los tráileres o camiones de carga para agilizar su viaje.

 

La caravana migrante continuó su camino por la autopista Veracruz-Puebla 150D, donde se realizan trabajos de mantenimiento a la altura del municipio de Nogales, por lo que se reportó tránsito vehicular lento.

 

En su paso por la zona centro, grupos de personas altruistas prepararon comida para la caravana migrante, pero también hubo quienes a través de las redes sociales pedían que se regresaran a sus países.