Para celebrar la Navidad de manera distinta, existen algunos Pueblos Mágicos con eventos, ambiente y artesanías, que transformarán la época decembrina en una experiencia inolvidable para ti y tu familia.

Así que, si no sabes dónde pasar la Navidad, tal vez alguno de estos paisajes y cálidos ambientes sea perfecto.

 

TLALPUJAHUA, MICHOACÁN

Tlalpujahua es uno de ocho Pueblos Mágicos en Michoacán. Ubicado entre montañas y bosques, está a 170 km de la Ciudad de México. Es un encantador pueblo con una rica historia minera y gran tradición de manufactura de artesanías, entre las que destacan las esferas navideñas.

 

imagen placeholder

 

Hace más de 30 años, Tlalpujahua se convirtió en un importante centro de producción de esferas navideñas de vidrio soplado, razón por la que mucha gente viene de visita para ver los talleres en los que se elaboran y comprar adornos para sus arbolitos.

También se puede visitar el Santuario del Carmen y el primer museo minero de México en la antigua mina "Las Dos Estrellas". Si vas entre noviembre y marzo no pierdas la oportunidad de ver la migración de la mariposa monarca.

 

TEPOTZOTLÁN, ESTADO DE MÉXICO

Tepotzotlán se encuentra justo a las afueras de la Ciudad de México, por lo que es un destino muy fácil de visitar si vives en la capital. Son famosas sus pastorelas, que datan desde hace más de 50 años.

 

imagen placeholder

 

Tepotzotlán es sede del Ex Convento de San Francisco Javier, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Al terminar la Pastorela, disfruta de un delicioso ponche, buñuelos y antojitos mientras convives con el elenco. Durante el día pasea por el pueblo disfrutando de sus mercados, las tiendas de artesanías y de las vistas del Acueducto de Sitio, con sus 62 metros de altura.

 

BERNAL, QUERÉTARO

Bernal es un pequeño Pueblo Mágico en Querétaro, en el corazón de la región vinícola del estado. Cuenta con apenas 4,000 habitantes por lo que conserva un ambiente tradicional e íntimo.

Al llegar a Bernal te impactarás con las vistas de la Peña de Bernal, el tercer monolito más grande del mundo, con 350 metros de altura. Es posible escalar una parte de ella y disfrutar del paisaje desde las alturas. En el pueblo hay varias tiendas de artesanías y la Casa Museo del Dulce.

 

imagen placeholder

Durante Navidad la tradición es visitar el hotel Casa Tío Camilo para ver un extraordinario nacimiento de más de 60 figuras hechas a mano, además de otros 70 nacimientos provenientes de países como Japón, Dinamarca y Perú. 

 

SAN JUAN TEOTIHUACÁN, ESTADO DE MÉXICO

A solo 50 kilómetros de la Ciudad de México se encuentra el Pueblo Mágico de San Juan Teotihuacán, famoso por sus pirámides, pero que tiene muchos otros atractivos para disfrutar durante la temporada navideña.

La principal atracción es, por supuesto, la zona arqueológica de Teotihuacán, con más de 2,000 años de antigüedad y que alguna vez fue la ciudad más grande de América. Es imperdible subir las pirámides del Sol y de la Luna.

 

imagen placeholder

 

En el centro del pueblo se encuentra el Ex convento San Juan Bautista, con una fachada barroca de cantera y el Templo de Nuestra Señora de la Purificación.

¡Y la cereza del pastel sería volar en globo aerostático sobre las ruinas al amanecer!

 

TECATE, BAJA CALIFORNIA

Tecate es un pueblo fronterizo encantador por su historia, cultura y naturaleza, que tiene mucho más que ofrecer particularmente durante las fiestas navideñas.

Cada diciembre se celebra el "Desfile de Luces". El desfile consiste en carros alegóricos que adornan diferentes clubes de la ciudad, entre los que no faltan personajes navideños como Santa Claus y sus elfos. El desfile dura cerca de dos horas y reúne a gran cantidad de la gente local en las principales calles del pueblo.

 

imagen placeholder

 

Durante el día puedes disfrutar de la Casa de Artesanías, donde puedes comprar piezas en barro, vidrio y mimbre; visitar las casas de vino y queso que tienen sus viñedos en el cercano Valle de Guadalupe o ir al cercano pueblo de La Rumorosa, con su espectacular carretera, pinturas rupestres e, incluso, nevadas durante el invierno.