Susana tiene 35 años como vendedora de algodones y manzanas acarameladas, su punto de venta es la zona de los Lagos. Este 11 de diciembre volvió a vender en las inmediaciones de la Iglesia del Dique, después de un año y ocho meses de estar sin salir a la calle, por la pandemia del virus SARS CoV-2.

Está acompañada de su nieta y dos personas que la apoyan para guardar y sellar el algodón que hace mientras plática que, durante la pandemia, sobrevivió vendiendo desde su página de Facebook, Algodones de los Lagos.

 

 

El oficio, que aprendió de su esposo, le permite vivir todos los días. Antes de la pandemia vendía algodones en Los Lagos, pero el municipio les quitó el permiso, como medida para evitar el contagio del SARS CoV-2, “Al final de la tirolesa, ahí teníamos nuestro puesto”

La comerciante confía que, con la entrada de la nueva administración de Ricardo Ahued, quien rinde protesta el primero de enero del 2022, les darán autorización para regresar a las calles.

En tanto eso ocurre, dice, van a aprovechar la autorización que les dieron por tres días para instalarse en la calle Venustiano Carranza que está abarrotada de vendedores de todo tipo.

 

 

Dice no tener claro cuánto se pagó por el permiso, pues su hijo fue el responsable de tramitarlo ante el municipio, no obstante, la llegada de visitantes a la Basílica de Guadalupe es una opción para reactivar la economía y al comercio informal de la zona de Los Lagos.

 

“Yo hago pedidos por Face, como los enviaba yo, no había problema, ya ve que uno no podía salir. Nada más nos dieron tres días de permiso"

 

 

El Ayuntamiento de Xalapa implementó un operativo en las inmediaciones del Dique, y a lo largo de las calles Paseo Los Lagos, Atletas y Venustiano Carranza y Mártires de Xalapa se instalaron vendedores de cobertores, barro, dulces, artesanías, comida, bebidas, que ofrecían todo tipo de productos.