A través del estudio ZOE Covid, investigadores de Reino Unido identificaron otro síntoma de la variante ómicron de la enfermedad covid-19, que se registró en mayor incidencia que en el resto de las variaciones. 

El estudio ZOE Covid detectó un vínculo entre ómicron y la pérdida del apetito en los pacientes que fueron analizados en las últimas semanas en la ciudad de Londres.

La investigación identificó que el 50 por ciento de las personas presentaron síntomas característicos de la enfermedad, como tos, fiebre y pérdida de olfato y gusto, de igual forma con las variantes delta y ómicron.

La investigación también identificó que personas contagiadas con la variante ómicron presentaban pérdida de apetito y confusión mental.

La pérdida del hambre se puede detectar cuando una persona se salta las comidas que está acostumbrada a tomar. En adultos de más de 35 años este síntoma puede durar entre cuatro días y hasta un mes.

En cuanto a los menores, el estudio ZOE indica que este síntoma puede durar hasta tres días.

Además, la pérdida del apetito es más común en pacientes con covid-19 que tienen más de 65 años.

Ante la presencia de este síntoma, los especialistas en salud recomiendan que al presentar pérdida del apetito los pacientes sigan bebiendo líquidos para ayudar al organismo con el combate de la infección.

Asimismo, los expertos afirman que la pérdida del olfato y la fiebre son menos frecuentes en personas con ómicron, que en quienes se contagiaron con la variante delta