Como una de las últimas acciones del gobierno de Hipólito Rodríguez Herrero y el cabildo que representa, se prohibió la circulación de vehículos automotores en el parque Miguel Hidalgo, conocido como Los Berros.

La decisión que se tomó de parte del grupo a cargo de la administración de Xalapa tendrá impacto en el comercio de la zona, pues eso implica prohibir la circulación del tren El Piojito, una tradición de la ciudad.

 A través de la Gaceta Municipal se publicó el acuerdo 238 en el que se establece que por unanimidad el Cabildo determinó impedir el uso de vehículos automotores al interior del parque.

La publicación, con fecha de este 27 de diciembre, señala que: el Honorable Cabildo autoriza regular el uso de los espacios de circulación peatonal al interior del parque Miguel Hidalgo (Los Berros), a fin de que no se permita el uso de vehículos automotores en su interior y en beneficio de la niñez y su seguridad.


Desde los primeros días del mes el propietario de "El Piojito" Carlos David Escobar Martínez, solicitó que se les permitiera continuar prestando sus servicios, dado que se trata de una tradición familiar.

El pasado 8 de diciembre con el apoyo de sus trabajadores cerró la vialidad frente a Palacio de Gobierno para solicitar que se le permitiera continuar prestando sus servicios.

A cambio de ello, se le propuso que prestara sus servicios en el parque Natura, lo cual fue rechazado por el empresario, quien aseguró que el terreno de dicho espacio no es apto para el tránsito del trenecito y pondría en riesgo a las personas que lo usaran.

Carlos Escobar Martínez, mecánico eléctrico de profesión, es dueño de la empresa Tranvías y Trenes El Piojito, que cuenta con servicios en los Berros, así como tranvías turísticos en Xalapa, Coatepec y el Puerto de Veracruz, que dan recorridos en el centro histórico.


El amor por los trenes lo heredó de su papá quien fue maquinistas y mecánico de Ferrocarriles de México, y retomó la idea del primer tranvía -medio de comunicación del porfiriato- que circuló de Xalapa a Teocelo, pasando por Xico y Coatepec. 


María de los Ángeles Escobar Segura, la hija menor de Carlos, cuenta que ella creció y vio crecer al Piojito como una tradición en la región. Cada domingo acompañaban al “trabajo” a su papá, confiesa que lo que para otros era una obligación, ella lo encontraba divertido.