Empleados de confianza del ayuntamiento de Alvarado, que preside el alcalde Bogar Ruiz Rosas, tomaron las instalaciones del palacio municipal ante la falta de pagos del aguinaldo y de la última quincena de diciembre.


La toma del palacio municipal de Alvarado se mantiene desde la mañana de este miércoles 29 de diciembre, con la presencia de aproximadamente 400 empleados de confianza que resguardan el recinto en demanda de sus pagos.


Además, los empleados del ayuntamiento también tomaron la Oficina de Enlace Municipal de Alvarado que se ubica en el corredor de la Riviera Veracruzana.


Por el momento, las funciones de instituciones como el Registro Civil, cuyas oficinas se encuentran dentro del palacio municipal de Alvarado, se encuentran suspendidas debido a la toma del inmueble.


Bogar Ruiz Rosas llegó a la alcaldía en 2018 como candidato ganador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que en las últimas elecciones compitió en alianza con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y el Partido del Trabajo.


De no realizar el pago que los empleados de confianza del ayuntamiento demandan, le heredará el adeudo a la alcaldesa electa de Alvarado, Lizzete Álvarez Vera, quien obtuvo la victoria electoral en las votaciones del 6 de junio abanderada por la coalición Morena-PVEM-PT.


Según declaraciones hechas por el gobernador del estado, Cuitláhuac García Jiménez, el pasado 2 de diciembre, la alcaldesa electa de Alvarado tiene presuntos vínculos con la delincuencia organizada.


García Jiménez declaró también el pasado 5 de noviembre que se sospechaba de la participación de autoridades municipales de Alvarado con uno de le los objetivos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), identificado como “El Gordo Frank”.


El presunto delincuente es acusado de ser cabeza de una banda dedicada al tráfico de migrantes y otros delitos en la región.


Las expresiones del gobernador se registraron tras una balacera en el municipio de Alvarado en la que fueron liberados 46 migrantes centroamericanos que estaban privados de la libertad en una casa de seguridad.