Aurea reconoció a su familiar Ricardo Guzmán Pérez por el mentón que apenas y se alcanzaba a distinguir en fotografía “borrosa” que se encontraba entre los archivos de imágenes que la Fiscalía General del Estado permitió revisar a los colectivos de búsqueda de desaparecidos.

“Sabemos que periciales no da fotos a los desaparecidos, no da información (…), si uno no va como colectivo y pide estas fotos no las muestran. Yo acudí con el Colectivo por la Paz y hubo una foto que me llamó la atención; era totalmente borrosa, pésima foto, pero logré reconocerlo por su barbilla nada más”, relata la mujer, quien pasó 10 años de su vida buscando a su familiar.


Ricardo era mesero al momento de ser desaparecido por sujetos desconocidos que irrumpieron a las afueras de su hogar el 27 de octubre de 2011. Si no fuera por su integridad o si hubiese andado en malos pasos, Aurea afirma que no lo hubiese buscado, pero lo hizo porque era una buena persona que dejó a un hijo huérfano.


La extinta Procuraduría General de Justicia del Estado, actualmente Fiscalía General del Estado de Veracruzencontró el cuerpo de Ricardo 4 días después en la carretera a Banderilla, sin embargo, por errores burocráticos nunca contactaron a su familia, sin importar que denunciaron la desaparición y que aportaron fotografías y sus datos generales


Las imágenes del cuerpo de Ricardo se traspapelaron entre cientos de archivos de desaparecidos por 10 años, hasta 2021, cuando Aurea acudió a la revisión de imágenes que hicieron integrantes del Colectivo por la Paz en los Servicios Periciales de Xalapa, dando con el borroso mentón de su hermano.


Las pruebas de ADN se hicieron en junio pasado y, aunque la Fiscalía prometió dar resultados en 2 meses, fue hasta este 18 de enero que entregó los dictámenes con los resultados. El cuerpo de Ricardo fue exhumado de la fosa común en el panteón de Palo Verde y los exámenes pertinentes confirmaron su parentesco con Aurea.


“Aparte de sus restos y muestras dentales lo confirman. Un perito comentó que una muela seguramente le estaba dando problemas y mi hermano recordó ‘sí es cierto, a Ricardo le dolía en ese entonces esa muela”, expuso Aurea.


De acuerdo con reportes policiales, el cadáver de Ricardo Guzmán Pérez fue hallado en un camino hacia Banderilla conocido como El Boquerón y tenía huellas de haber sufrido violencia.


En esa fecha él trabajaba como mesero para mantener a su esposa y su hijo, de entonces apenas un año. De acuerdo con testigos, Ricardo fue levantado sobre la calle Hortensia de Xalapa junto con otra persona que fue liberada, pero que jamás quiso dar una declaración de lo que pasó.


Por esta razón los familiares de Ricardo comenzaron una búsqueda incansable hasta dar con su paradero, la cual concluyó por fin este miércoles. Aurea revela que por fin podrán darles sepultura y confiesa que ya ni siquiera busca justicia o dar con los responsables, únicamente le importaba saber qué pasó con su hermano.


Hace unos meses Aurea sembró un árbol en el cerro de Macuiltépetl. Entonces desconocía el paradero de su hermano y deseó que alguna vez se presentara de nuevo en su hogar.


 

“Ojalá y nos esté viendo y donde quiera que esté, que buscara la manera de regresar con su familia, con su hijo y con su mamá que lo sigue esperando”, comentó Aurea a medios de comunicación el pasado 7 de marzo de 2021.