Pablo Nicolás lleva siete años y medio viviendo en Kiev, la capital de Ucrania, y semanas antes del ataque ruso iniciado el 23 de febrero, no esperaba que la capital del país fuera a ser atacada y llevaba su vida de forma normal.

Tras el inicio de las hostilidades por parte de Rusia, Pablo mencionó que ha cambiado un poco su rutina y ahora toma medidas necesarias para cuidar su integridad, mientras el gobierno Ucraniano instauró la ley marcial.

 

La vida antes de la guerra

El joven que estudia su maestría en el país europeo, relató que el consulado mexicano no emitió ninguna alerta para abandonar el país, hasta el 17 de febrero cuando la Secretaría de Relaciones Exteriores contactó a las familias mexicanas en Ucrana.

Otras naciones iniciaron la retirada de sus connacionales desde el mes de enero e inicios de febrero, pero los mexicanos formaron redes de comunicación a través de Facebook para no perder contacto en caso de requerir ayuda.

 

 

Durante la noche del 23 de febrero, el ejército ruso comenzó la ofensiva militar con lanzamiento de misiles y artillería sobre posiciones militares y estratégicas del país.

A pesar de estar a 200 kilómetros de la frontera con Rusia, durante las primeras horas del ataque se escucharon varios impactos de misiles y explosiones en las inmediaciones de la capital de Ucrania, de acuerdo con medios internacionales.

Semanas antes, habitantes de Kiev vivían de forma tranquila y la amenaza de la invasión rusa se hablaba con cierto nerviosismo pero sin preocupación.

 

Mexicanos se quedan, otros países evacúan

Algunos países como Canadá y Estados Unidos se preparan para evacuar a sus ciudadanos en territorio ucraniano, las y los mexicanos en Ucrania continuaron con sus actividades al mismo ritmo de vida que los habitantes locales.

Pablo Nicolás está tranquilo.

 

imagen placeholder


 

"No va a pasar nada grave O probablemente sí, pero no al punto de salir del país.", comentó desde Kiev a E-Consulta.

 

El veracruzano de 27 años asegura que esta situación de tensión no es nueva, ya que hace en 2014 el país vivió otro proceso de inestabilidad cuando la región de Crimea se anexó a Rusia y se desataron protestas y combates violentos en varias partes de Ucrania.

Debido a esto los ucranianos en la capital no han detenido sus actividades, aunque por momentos muestras nerviosismo cuando platican sobre el tema.

La zona de mayor tensión es en la frontera con Rusia, a más de 280 kilómetros de la capital, aunque ninguno de los dos países ha hecho movimientos de tropas que explote la situación, todo se mantiene en tensa calma.

Pablo se encuentra en Ucrania realizando estudios de maestría en música, con especialidad en violín, además de trabajar en una compañía de finanzas, actividades que no se han visto afectadas por la tensión entre países.

El músico veracruzano comentó que los mexicanos en Ucrania se mantienen en comunicación, sobre todo por medio de grupos de Facebook, en donde comparten información relevante o se organizan para actividades.

Es en estos grupos donde Pablo se entera de la situación y coincide con los demás compatriotas en que no hay razón para alarmarse, aunque sí hay algunos que se preparan para cualquier emergencia.

 

 

"Algunos están paniqueados, otros están tranquilos. Un compatriota comentó que ya había sacado todo su dinero en efectivo por si hay que evacuar."

 

Gobierno de México en contacto constante

Pablo asegura que la embajada de México en Ucrania maneja la situación de forma razonable y mantiene informados a los nacionales en ese país.

"La embajada mexicana está haciendo buena labor con las advertencias y estar al pendiente con los mexicanos."

Comentó que este 26 de enero la Embajada realizará una reunión virtual con los y las mexicanas en territorio Ucraniano para darles información y comentarles sobre los posibles escenarios en caso de estallar un conflicto.

"Si llega a ocurrir algo, probablemente solo sea en la zona fronteriza, la cual es muy amplia y dudan que afecte a la capital", dice confiado.

Por el momento, a los mexicanos en Ucrania les queda esperar y confiar en que el conflicto no estalle o que no afecte a la capital, aunque duda que los nacidos en México busquen huir.

 

imagen placeholder

 

Comentó que durante la crisis de 2014, la facultad de medicina de Kiev en donde estudia su novia, también extranjera, quedó casi vacía cuando más de 200 estudiantes de países como Kazajistán y Tayikistán evacuaron el país.

 

México, inolvidable

Pablo Nicolás dice extrañar a México, a su familia y obviamente la gastronomía, la cual es considerada una de las mejores del mundo.

"Ucrania tiene sus propios platillos, pero el sabor mexicano es indiscutible y se extraña mucho", comenta con alegría.

Regresar a México está en sus planes, no tanto por la situación de guerra, pero porque en el verano termina sus estudios y eso le permitirá tomar un avión y volver a pisar la tierra que lo vio nacer.

 

 

 

FP